jueves, 17 de octubre de 2013

Estudio en escarlata

Cuando se conocen Watson y Holmes al primero le intriga el deduccionismo de que es capaz el segundo, hasta que le pregunta como lo hace, a lo que Holmes responde (algo que seguramente muchos matemáticos tenemos presente cuando hacemos demostraciones):

Si le di­je­sen que de­mos­tra­se que dos y dos son cua­tro, quizá usted se vería en apu­ros, a pesar de tener la ab­so­lu­ta cer­te­za de que, en efec­to, lo son.

Sherlock Holmes a Watson en Estudio en Escarlata de Arthur Conan Doyle

domingo, 30 de junio de 2013

La llamada de Cthulhu

La recta, el plano y el espacio tridimensional que usamos habitualmente son ejemplos de espacios euclídeos (los "normales" para las primeras tres dimensiones.

En La llamada de Cthulhu, de H.P. Lovecraft, unos marineros encuentran una ciudad antiquísima, dedicada al culto de dioses anteriores a la humanidad quizás venidos del espacio pero que en su arquitectura reflejan un origen o evolución diferente al de los seres humanos.
Johansen describe la ciudad como algo muy similar a una creación futurista, sin saber nada de futurismo. En lugar de hablar de una determinada estructura edilicia, lo reduce todo a ángulos y superficies de piedra —superficies demasiado grandes para pertenecer a este mundo, y enmanteladas de caracteres desconocidos y ominosas representaciones. Hago hincapié de estos ángulos porque me recuerdan los sueños que me narró Wilcox. El joven artista había puntualizado que la geometría de la comarca de sus sueños no era normal, no era euclidiana, y que se vinculaba con esferas y tamaños diferentes de los nuestros. Ahora un marino no ilustrado tenía la misma impresión ante aquella espantosa realidad.
La llamada de Cthulhu, H.P. Lovecraft

jueves, 27 de junio de 2013

Xanto, novelucha libre

Una sucesión geométrica define cada término a partir del anterior multiplicado por una constante, a diferencia, por ejemplo, de la sucesión aritmética que define cada término a partir del anterior sumándole una constante.

La descripción de la llegada del maligno en Xanto, novelucha libre incluye el siguiente texto:
Hormigas blancas, moviéndose. De pronto Aurora fue consciente de que las había estado mirando a últimas fechas por todas partes. Hormigas albinas. Tomó una, con mucho cuidado. Mayor que cualquier hormiga; con demasiadas patitas, asimétricas, impares. Con un ligero movimiento de muñeca, la soltó.
Bang.
Hormigas explosivas. Habría sonreído, pero existían demasiadas arrastrándose por el suelo, por toda Puebla.
-- Son seres del Cambio. También pueden encender cigarroso estufas. Basta con frotarlas contra una superficie áspera. En cuanto se dé la señal, tan pronto como las estrellas estén en posición: incendiarán la ciudad. Sus llamas se alimentan del Cambio, pueden quemar aún lo incombustible. Se reproducen en el fuego en magnitudes geométricas.
-- 2, 4, 8, 16, 32, 64, 128, 256... -- empezó a murmurar el Xanto, que lo sabía todo.
 Xanto, novelucha libre de José Luis Zárate